El ser humano, complejo y a veces absurdo por naturaleza, no deja de sorprenderme. Compruebo que efectivamente, el ser humano nunca está conforme.
Pepito va a supermercado, y tienen todos los sabores de cereales menos canela, que es el que le gusta a Pepito. A continuación, Pepito maldecirá el supermercado por no tener ese que a él le gusta.
En un futuro alternativo, pero en el mismo momento y sitio, Pepito va al súper. Y encuentra que todos los cereales están disponibles. Pero al ver la canela, Pepito piensa: "Siempre tomo canela, vamos a variar hoy". Y coge cualquiera de los que en el otro universo estaban disponibles.
Podemos poner cuantos universos paralelos queramos, porque nuestro amigo Pepito nunca va a estar conforme. Y es así como se está encaminando la sociedad de hoy en día.
Nos cuesta cada vez más poder conformarnos con lo que tenemos. Que si esto me queda grande, que si esto está mal colocado, que si no lo haces suficientemente bien... y así con una larga lista diaria. Que si me has puesto el café muy frío. Ahora está muy caliente. Da igual ya me lo tomo así. ¿Si te lo ibas a tomar así para qué coño te quejas?
En internet está en auge quejarse por cómo escribe la gente, o si tienen una falta aquí o una coma de más allá. Ahora por lo visto para postear en un foro hemos de haber cursado la licenciatura de literatura. No perdonamos una. Que si una mayúscula, o que si una palabra poco precisa. No pretendo defender a los hoygan pero hay que relajar un poquito el tono.
En la sociedad pasa lo mismo. Las solterías se alargan. Buscamos a la persona ideal, que no existe. Exigimos mucho en personas que son como tu y como yo, normales. Esperamos encontrar a alguien que cumpla todos los requisitos. Y seguimos esperando que aparezca.
Yo, que sin presumir de echarme flores, me parece ver a la gente un poco más allá de lo que se suele ver, me siento harto de tanta actitud exquisita. Me gusta la gente sencilla. Pero parece que está en peligro de extinción.
miércoles 20 de enero de 2010
martes 17 de noviembre de 2009
Lo fácil de ser feliz
El otro día me di cuenta a raíz de una conversación tonta de lo inconformista que es el ser humano. Hablaba con una compañera sobre el tiempo. Llovía ligeramente, hacía frío, y el día era oscuro. Ella me comentaba que qué asco de día. Yo le comentaba que qué feliz era por ver llover. Para ella era anómalo que me gustasen los días así. Y yo le dije que cuando no tienes algo aprendes a valorarlo.
Pero la cuestión no es esa. La cuestión es que desde que tenemos elección, decimos que nos gusta más una cosa y desprestigiamos la otra. Necesitamos acentuarnos sobre nuestra elección. Si me gusta el sol, no me gusta la lluvia. ¿Podrían gustarte los dos? ¿Podrías sentirte bien hiciera el tiempo que hiciera a diario? ¿No sería más favorable para uno mismo ver el lado positivo de las cosas?
El lado positivo puede ser relativo y absoluto, y me explico con el ejemplo. Cuando hace sol, podemos observar que hay un lado positivo absoluto: Sales a pasear más a gusto, no pasas frío, está agradable. Sin embargo, no podemos elegir que la lluvia se vaya de golpe. Así que tenemos que conformarnos con ella, ¿cierto? Si bien la lluvia no tiene un lado "positivo absoluto" tan prestigioso como el del sol, no quita que podamos aplicar el lado positivo relativo. ¿Quién te impide disfrutar de otras tareas con la lluvia? ¿Puedes llegar a pensar que no es tan malo? Si lo miramos así, hemos de escoger aquellos motivos por las que la lluvia, dado el caso, nos podría resultar más buena que mala. No olvidemos que el objetivo es poder sentirse bien con aquello que no nos es tan favorable.
Debemos hacerlo por nosotros mismos. Yo estoy bien haga lluvia o sol. Ninguno de los dos me va a abochornar el día (sin llegar a extremos). Pero si a tí te preocupa que mañana llueva... entonces deberías de aplicar este ejercicio. Deberías de ver el lado bueno. Yo puedo hablarte del mío, pero eso no te va a servir de nada. Tienes que demostrarte tus propios motivos.
¿Qué hoy nos ha sucedido algo malo? Bueno, si se puede arreglar, se arregla, si no... no es necesario darle vueltas. Mira el lado positivo, aunque sea con humor. Incluso si algo tremendamente malo pasa, tendrá su lado positivo, aunque sea para otra persona en el mundo, incluso si ésta no lo sabe.
Hemos de aprender a vivir un poco mejor, a cabrearnos menos con los demás. Todo el mundo comete errores. Tú también. ¿Vamos a matarnos por eso? Somos personas... simplemente pretende que la gente viva un poco más feliz. Hace tiempo leí algo que me hizo pensar en esto mismo. Alguien se había comprado un flamante coche nuevo. Así que llevó a los hijos a dar un paseo. Al llegar, el niño derramo su bebida sobre todo el asiento. El hombre bajo al niño del coche y le dijo que no pasaba nada. Limpió el coche. Su tapizado no quedó como antes. Pero eligió no gritar o culpar al niño. El tapizado iba a quedar así de todas formas... ¿para qué hacer sentir mal al niño? Esas cosas pasan, y aun así, el tapizado es solo material, el niño es un ser vivo.
Dicho esto, espero que con este texto podáis reflexionar un poco sobre vuestras vidas diarias y os ayude a disfrutar un poco más de aquellas cosas que menos os gustan del día a día.
Pero la cuestión no es esa. La cuestión es que desde que tenemos elección, decimos que nos gusta más una cosa y desprestigiamos la otra. Necesitamos acentuarnos sobre nuestra elección. Si me gusta el sol, no me gusta la lluvia. ¿Podrían gustarte los dos? ¿Podrías sentirte bien hiciera el tiempo que hiciera a diario? ¿No sería más favorable para uno mismo ver el lado positivo de las cosas?
El lado positivo puede ser relativo y absoluto, y me explico con el ejemplo. Cuando hace sol, podemos observar que hay un lado positivo absoluto: Sales a pasear más a gusto, no pasas frío, está agradable. Sin embargo, no podemos elegir que la lluvia se vaya de golpe. Así que tenemos que conformarnos con ella, ¿cierto? Si bien la lluvia no tiene un lado "positivo absoluto" tan prestigioso como el del sol, no quita que podamos aplicar el lado positivo relativo. ¿Quién te impide disfrutar de otras tareas con la lluvia? ¿Puedes llegar a pensar que no es tan malo? Si lo miramos así, hemos de escoger aquellos motivos por las que la lluvia, dado el caso, nos podría resultar más buena que mala. No olvidemos que el objetivo es poder sentirse bien con aquello que no nos es tan favorable.
Debemos hacerlo por nosotros mismos. Yo estoy bien haga lluvia o sol. Ninguno de los dos me va a abochornar el día (sin llegar a extremos). Pero si a tí te preocupa que mañana llueva... entonces deberías de aplicar este ejercicio. Deberías de ver el lado bueno. Yo puedo hablarte del mío, pero eso no te va a servir de nada. Tienes que demostrarte tus propios motivos.
¿Qué hoy nos ha sucedido algo malo? Bueno, si se puede arreglar, se arregla, si no... no es necesario darle vueltas. Mira el lado positivo, aunque sea con humor. Incluso si algo tremendamente malo pasa, tendrá su lado positivo, aunque sea para otra persona en el mundo, incluso si ésta no lo sabe.
Hemos de aprender a vivir un poco mejor, a cabrearnos menos con los demás. Todo el mundo comete errores. Tú también. ¿Vamos a matarnos por eso? Somos personas... simplemente pretende que la gente viva un poco más feliz. Hace tiempo leí algo que me hizo pensar en esto mismo. Alguien se había comprado un flamante coche nuevo. Así que llevó a los hijos a dar un paseo. Al llegar, el niño derramo su bebida sobre todo el asiento. El hombre bajo al niño del coche y le dijo que no pasaba nada. Limpió el coche. Su tapizado no quedó como antes. Pero eligió no gritar o culpar al niño. El tapizado iba a quedar así de todas formas... ¿para qué hacer sentir mal al niño? Esas cosas pasan, y aun así, el tapizado es solo material, el niño es un ser vivo.
Dicho esto, espero que con este texto podáis reflexionar un poco sobre vuestras vidas diarias y os ayude a disfrutar un poco más de aquellas cosas que menos os gustan del día a día.
viernes 16 de octubre de 2009
Marcas blancas, marcas propicias
Para este tema vamos a dejar de lado el concepto del sabor o la calidad. Te puede gustar más o menos algo, o pensar que es de menos o más calidad que su competencia. Aquí hablaremos de otra cosa.
Desde pequeños hemos visto como nuestras madres, compraban Ariel, Nocilla, Colacao, Matutano, Mimosín, y una retaíla de productos que por h o por b, terminaban siendo el producto estrella de la mayoría de hogares españoles. ¿Por qué nuestras madres, amas de casa sacrificadas, madres de sus hijos con amor infinito, y mujeres de guerra para las 24 horas, se decantaban por el Ariel en lugar de por el Dixán? Seguramente, por que Ariel tenía una muy buena relación precio. Pagabas quizás un poco más, pero ellas tenían la conciencia tranquila puesto que Ariel no fallaba.
Pero ha pasado mucho tiempo. Como ya dije, las cosas cambian, y la gente no sabe verlo. Las empresas menos. Ahora existen 40 típos distintos de detergente en el mercado. Ariel, que lleva en España más tiempo que yo, fue adaptándose a los tiempos como lo hubiera hecho cualquiera, subiendo sus precios en relación al mercado. Esto terminó produciendo un producto caro, que las amas de casa seguían comprando por hábito.
Desde hace unos años, comenzaron a surgir las denominadas marcas blancas. Productos sin publicidad y bajo coste para el consumidor. Estos productos no han adaptado su precio a lo largo de los años, puesto que son nuevos, y están mejor adaptados, en su mayoría, a un precio asequible. La gente comenzó a probarlos y a comprobar que no estaban mal en muchos casos, así que era un buen motivo para ahorrar una pasta en productos que daban el mismo resultado que el antiguo.
Ariel, vetusto y sabio pensó: "Ah, mira a estos pequeños, qué risa me producen, que creerán que podrán llegar a algún sitio". Obviamente, el detergente se equivocó. los pequeños productos empezaron a ganar mercado y clientela de forma exponencial, tanto así que el detergente se sintió amenazado y llamó a sus colegas de partidas de póker sobre mantel color rubí:
- "Amigos, tenemos que aliarnos. esos pequeños don nadie nos están desmarcando, y aunque ya somos perros viejos en esto de las ventas, y las arcas nos rebosan, nosotros, pensando que nunca es suficiente, hemos de luchar para que la gente vuelva a comprarnos".
Así pues, las viejas y tradicionales marcas comenzaron una campaña sin sentido en el que hablan sobre su calidad, su tradición, y de que las marcas pequeñas no son tan buenas.
A las marcas pequeñas les daba igual realmente, porque sabían que lo único que necesitaban para triunfar era un precio asequible, y eso ya lo tenían. Las viejas compañías aún esperan que todo sea como en los viejos tiempos, que las mamás de los 80 compren ariel porque nunca les falla.
Pero las mamás de los 80 ya no son mamás. Ni son los 80. Ni disponen de 2 detergentes a elegir en el súper.
Si el señor Ariel y sus amigos se decidieran a rebajar sus precios para hacer un mercado más competente y asequible, yo mismo, que no soy mamá, me decantaba por el Ariel. Pero por desgracia, soy una simple víctima más de este actual sistema chupasangre, y no quiero gastarme 2 veces más en un detergente, cuando cualquier otro me hace lo mismo por menos.
Sé que algunos productos no saben igual. Conozco quién no deja de comprar Cocacola porque "ninguna otra le sabe igual". Yo no estoy de acuerdo, pero cada uno tiene sus gustos, oiga. Aunque sí que existen muchos otros productos que se pueden sustituir en la compra, incluso muchos de ellos saben mejor o son más eficaces. Por eso, a favor de tu integridad económica diré:
Desde pequeños hemos visto como nuestras madres, compraban Ariel, Nocilla, Colacao, Matutano, Mimosín, y una retaíla de productos que por h o por b, terminaban siendo el producto estrella de la mayoría de hogares españoles. ¿Por qué nuestras madres, amas de casa sacrificadas, madres de sus hijos con amor infinito, y mujeres de guerra para las 24 horas, se decantaban por el Ariel en lugar de por el Dixán? Seguramente, por que Ariel tenía una muy buena relación precio. Pagabas quizás un poco más, pero ellas tenían la conciencia tranquila puesto que Ariel no fallaba.
Pero ha pasado mucho tiempo. Como ya dije, las cosas cambian, y la gente no sabe verlo. Las empresas menos. Ahora existen 40 típos distintos de detergente en el mercado. Ariel, que lleva en España más tiempo que yo, fue adaptándose a los tiempos como lo hubiera hecho cualquiera, subiendo sus precios en relación al mercado. Esto terminó produciendo un producto caro, que las amas de casa seguían comprando por hábito.
Desde hace unos años, comenzaron a surgir las denominadas marcas blancas. Productos sin publicidad y bajo coste para el consumidor. Estos productos no han adaptado su precio a lo largo de los años, puesto que son nuevos, y están mejor adaptados, en su mayoría, a un precio asequible. La gente comenzó a probarlos y a comprobar que no estaban mal en muchos casos, así que era un buen motivo para ahorrar una pasta en productos que daban el mismo resultado que el antiguo.
Ariel, vetusto y sabio pensó: "Ah, mira a estos pequeños, qué risa me producen, que creerán que podrán llegar a algún sitio". Obviamente, el detergente se equivocó. los pequeños productos empezaron a ganar mercado y clientela de forma exponencial, tanto así que el detergente se sintió amenazado y llamó a sus colegas de partidas de póker sobre mantel color rubí:
- "Amigos, tenemos que aliarnos. esos pequeños don nadie nos están desmarcando, y aunque ya somos perros viejos en esto de las ventas, y las arcas nos rebosan, nosotros, pensando que nunca es suficiente, hemos de luchar para que la gente vuelva a comprarnos".
Así pues, las viejas y tradicionales marcas comenzaron una campaña sin sentido en el que hablan sobre su calidad, su tradición, y de que las marcas pequeñas no son tan buenas.
A las marcas pequeñas les daba igual realmente, porque sabían que lo único que necesitaban para triunfar era un precio asequible, y eso ya lo tenían. Las viejas compañías aún esperan que todo sea como en los viejos tiempos, que las mamás de los 80 compren ariel porque nunca les falla.
Pero las mamás de los 80 ya no son mamás. Ni son los 80. Ni disponen de 2 detergentes a elegir en el súper.
Si el señor Ariel y sus amigos se decidieran a rebajar sus precios para hacer un mercado más competente y asequible, yo mismo, que no soy mamá, me decantaba por el Ariel. Pero por desgracia, soy una simple víctima más de este actual sistema chupasangre, y no quiero gastarme 2 veces más en un detergente, cuando cualquier otro me hace lo mismo por menos.
Sé que algunos productos no saben igual. Conozco quién no deja de comprar Cocacola porque "ninguna otra le sabe igual". Yo no estoy de acuerdo, pero cada uno tiene sus gustos, oiga. Aunque sí que existen muchos otros productos que se pueden sustituir en la compra, incluso muchos de ellos saben mejor o son más eficaces. Por eso, a favor de tu integridad económica diré:
CONSUME PRODUCTOS ADECUADOS A TUS CRITERIOS
Y NO LO QUE TE DIGAN O VEAS ANUNCIADO.
Es que ya uno está hasta los cojones de tanta hipocresía. Tanto no dejar crecer a los otros. Lo he visto en empresas pequeñas, y sucede también en grandes. Un miedo al quiebro que no es normal, cuando lo gracioso es que están forrados hasta las cejas. Lo que se ve en la tele, en la radio, o en una pancarta, no es mejor ni peor que cualquier otro producto. Simplemente ha pagado para ser anunciado. Eso no quita que el yogurt X que no conoces sea más bueno que el de Danone. Seguro que está igual de bueno, y con lo que te vale un Danone, te compras 3 de X, disfrutando el triple. Y si no te gusta, vuelve a Danone, pero habiendo tenido el criterio de probar ambos.
Esta ha sido mi meada de hoy. Espero que cuando vayan al super puedas atreverte a coger aquello que nunca te atreviste. Quizás te llevas una sorpresa.
domingo 11 de octubre de 2009
Sexismo: ¡Personaliza el tuyo!
Quiero hablar sobre otro polémico tema hoy. Hemos visto cómo en los últimos años de nuestra sociedad las mujeres, que pisadas por siglos de represión, han ido reclamando sus derechos, lo cual pues es como debe ser. El problema reside en varias conclusiones que, como digo, todo el mundo sabe pero nadie dice.
A día de hoy muchísimas mujeres siguen siendo víctima de violencia de género. Imagínate: la persona a la que quieres te pega un guantazo. Contradictorio, ¿verdad? Pese a haber leyes que protegen a estas mujeres (en mayor o menor medida), éstas, muchas veces, prefieren que no se aplique la justicia, prefieren seguir con el maltratador. A mí me parece muy bien que cada uno haga lo que más le apetezca, hay personas masoquistas, oiga. Pero eso tiene un efecto colateral: está dañando en primer lugar la imagen de las mujeres, que no es un caso aislado, son muchos los que son así, véase sin más el caso del profesor Neira. En segundo lugar, hace sentir que todo el esfuerzo realizado para que se llegue a unas leyes de protección sea en vano.
Flirteo
Más allá de eso, quisiera hablar sobre la igualdad que busca la mujer. La mujer proclama sus derechos como ser igual al hombre. Eso es lo que es por supuesto, debemos suponer que todos somos iguales, que todos somos humanos. Pero a mi personalmente me repatea ciertas actitudes que la mujer, la que proclama sus igualdades, luego no demuestra como iguales.
Yo, al igual que tu lector (masculino), cada sábado que tengas la oportunidad de salir de marcha, podrás ir a cualquier discoteca, llamémosla X, con intenciones de "relaciones personales". Pero mira que gracia de igualdad, que ya puedes estar muriéndote en una esquina, que ni una chica se te va a acercar para flirtearte. (Sí, a veces pasa, pero son caso extremadamente raros). Ellas, las mujeres, viven aún en el mundo de "El chico tiene que ser el que se acerque a por mí, y yo tengo que tener la potestad de rechazarlo o aceptarlo, según me apetezca". Y seamos sinceros, podrá haber chicas que me empiecen frases depués de leer esto que empiecen con un "pues yo...", pero parece que esto es más fuerte que sus intenciones, parece que lo llevan marcado. Según he oído de varias bocas al hablar del tema, parece que existe un miedo atroz a ser tratadas de "puta", despectivamente hablando, si las ven ligoteando con más de un tío. (Esto no sale de mi boca, sino de chicas con las que he hablado).
Bien. El caso es que son miedo sociales, miedos que se han transmitido en el comportamiento. Sí, es cierto que la mayoría de los tíos pretenden llevárselas a la cama esa misma noche, y que las mujeres no tienen el mismo concepto sobre el sexo. Pero eso no quita que puedan acercarse a algún chico para entablar al menos conversación y ver qué tal.
Pero no, ellas seguirán zarandeando las caderas para llamar nuestra atención sexual para luego con toda su dignidad, pasar del tema, hasta que se le acerque el que concretamente le gusta. ¿No era más fácil ir a por él desde un principio? Sí quieren igualdad y ellas no son capaces de acercársenos, entonces tendremos nosotros que disponer esa igualdad comportándonos como ellas, bailando entre nosotros, pasando de ellas, siempre, en una total abstención (cosa por otro lado, imposible, puesto que lo tenemos muy en los genes).
Siempre que le pregunto a alguna amiga "¿Porqué vas a una discoteca?" Me responden: Para divertirme, para bailar, para escuchar música. Hasta aquí todo bien... pero, ¿No estamos omitiendo algo?
-¿Irías a una discoteca vacía solo para tí y tus dos amigas?
-No, me gusta estar con más gente.
-¿Entonces, para evitar que los tíos te molesten, irías a una discoteca de lesbianas?
-Eh.. no...
(Animo a las lectoras a hacerse estas mismas preguntas y que me dejen sus opiniones en los comentarios).
Luego, también salen por eso. Porque está el sexo opuesto. Por mucho que digan, están moviendo las caderas para sentirse observadas. Si les gusta flirtear, que flirteen, pero que lo hagan bien al menos.
Desde mi opinión, creo que si las mujeres, en general, fueran más liberales o abiertas, quizás ellas mismas eliminarían ese miedo que tanto les cuesta eliminar.
viernes 9 de octubre de 2009
Política en España, método desfasado
Este es un tema muy extenso que creo que dividiré en partes. En esta ocasión hablaré sobre el famoso caso Gürtel que está invadiendo las noticias estos días. Como ponerte un enlace a la Wiki no va a servir de nada, te lo voy a resumir tipo cuento infantil:
Empresarios y varios muchos políticos del Partido Popular de España robaron mucho dinero para sus intereses propios, dinero que era tuyo y mío, de los contribuyentes. Ahora el PP está hasta el cuello de un caso de corrupción y cada movimiento lo hunde más aún.
Bien, ya tenemos la premisa básica. Como ya sabes, en España, por desgracia, hay dos partidos que son más fuertes que el resto. Estos son el PSOE y el PP, dos partidos de ideologías "opuestas". Hasta aquí todo bien, es algo que todos sabemos. ¿Donde está el problema de esto? Bien, hoy en día las cosas ya no son ningún secreto. Tenemos redes de información por donde queramos. Internet es la primera de ellas. Y el ciudadano español ha evolucionado mucho desde los años en los que la política era un mandatario que hacía y deshacía sin dar cuentas a nadie. Hoy en día, los jóvenes, el nuevo pueblo de España tenemos otra forma de entender el mundo, pero por desgracia, conservamos un primitivo sistema político (aquí y en el resto de países). Ya no nos fiamos de los viejos políticos que saben cómo se hace el potaje y están poniendo ingredientes baratos y malos y comiéndose los buenos. Es así, es una realidad. Nuestro gobierno (el de ahora o el de hace x años, tanto monta), se chupa los dedos con un sueldo que para un ciudadano es un sueño, mientras no hacen más que estafar al pueblo. Esto debería cambiarse, ¿no crees?
Seguimos teniendo corrupción a raudales y una panda de fraudulentos inútiles representándonos. "¿Por qué?", me pregunto. ¿Por qué dejamos que esto suceda? Bueno. Se dan varias condiciones para ello:
Razones por las que la vieja política se sustenta:
- Lógica 1: No hay más donde elegir. Sí voto al partido minoritario que me interesa entonces ganará el que no me gusta de los grandes, así que tendré que votarle al grande que menos me desagrada.
- Lógica 2: Costumbre: Sí algo no está mal del todo, ¿Para qué cambiar? No estamos ni en guerra ni pasando hambre. Sí, estamos en la cola de Europa en muchas cosas, pero a mí no me afectan directamente.
- Lógica 3: Modelo viejo, modelo único. ¿Cómo que la vieja política? ¡Es la única!
Bueno, llegados a este punto, quisiera explicar, que los dos primeros puntos es algo que pensamos muchos, y que por una razón u otra, al final no los expresamos, no vamos a ningún lado con ello porque es como "una verdad que todos saben". Pero esto es un craso error. Hay algo que esta generación tiene guardado en un bolsillo, y que podemos usar. Voy a aclarar estos puntos.
- Contrapunto 1: Sí que hay donde elegir: Pensar así es un error. existe un pequeño problema con esa lógica, y es que si todos pensamos así, no conseguiremos nada. Sí tu crees en tu partido, aunque sea una minoría, vótale. Si todos realmente votamos a quien realmente se adecúa a nuestras ideas, podemos conseguir desinflar a los grandes y tener pluralidad, tener una mayor gama de candidatos, algo más próximo a nuestras ideas reales. Aunque no salga elegido, tener más votos en partidos minoritarios puede significar que la gente esta cansada del tradicional sistema, y Roma no se conquistó en un día, todo lleva su proceso. Pero es nuestro grano de arena. Todos hemos de aportar el nuestro.
- Contrapunto 2: Cambio: Sé que los cambios son difíciles, pero han de hacerse para bien siempre. Tenemos que ir avanzando en el camino (en este caso, el de la política) dejando lo que no nos sirve atrás, y apostando por nuevas formas que puedan hacer una política completamente nueva, una política que atraiga el interés de las personas, participativa, lógica, coherente, sana. Tirar a la basura el modelo que servía en los años 70, que ya estamos en otra época, una época que tiene muchos cambios en poco tiempo, y partir de cero, con nuevos derechos adaptados a la gente que vivimos ahora, una constitución reformada, que realmente se respete. Todos decimos ciertas frases hechas, y es por que en parte, alguna vez nos ha pasado. ¿Cuántas veces nos habrán robado/hurtado/maltratado y el sujeto en cuestión queda puesto en libertad como si nada? Esto no es un caso, son millones. Y eso solo quiere decir una cosa: ¡El sistema no funciona! Y cuando algo no funciona, repararlo es la solución fácil, y que traerá problemas pronto. Se ha de cambiar por uno nuevo.
- Contrapunto 3: Creémos una nueva política. ¿Quién es Rajoy? ¿Quién es Zapatero? Son personas de a pié, como tú y como yo, que por circunstancias de la vida, y por que han movido sus hilos, han acabado donde están. Pero son personas, tienen riñones y brazos, piernas... y una mente astuta. Bien, si ellos pueden, cualquiera de nosotros puede. ¿Temes no saber lo suficiente de política, o de historia? ¿Temes no saber reaccionar ante un problema que afecta a tu pueblo, o región? Seguro que ellos tampoco, por eso son un grupo de personas. No hay que temer por eso, nadie nace enseñado. Pero hay que tener en cuenta una cosa: Se necesita gente sana, gente con ideas claras, gente incorruptible, y no, no es una utopía: Existen personas con grandes ideas bien puestas. Gente que no se corrompe. Gente que tiene proyectos y que les gustaría mejorar su mundo. Tú podrías ser uno de ellos. Se necesita gente del pueblo que esté dispuesta a cambiar la situación, a derrocar el clásico sistema para comenzar una era nueva, una era en la que la política es por y para las personas, en la mejoría del mundo, en comprender que se ha acabado eso de un representante, y tener a un grupo que nos represente y cuente con cada uno de nosotros, que se hagan votaciones para las decisiones importantes. No es tan difícil. Uno los ve en la tele y piensa que qué lejos están. Pero sin ir más lejos, con organización e iniciativa, y por supuesto, ideas que la gente requiera, se puede escalar enseguida.
Yo estoy cansado de ver siempre las mismas triquiñuelas en las noticias. Seamos sinceros, ya cansa. Por eso abogo por comenzar algo nuevo. Algo que deje de ser un proyecto y que se haga realidad. Políticos que no actúen con dobles intenciones, que sean transparentes, pero de verdad, y cercanos al pueblo. Que nos hablen claro, que la juventud no somos borregos. Se acabó lo de ser manipulados. Pensamos con nuestros propios razonamientos, y esto cada día se ve más claro, gracias a la diversidad informativa (y no hablo de la televisión).
Ten en cuenta que es muy cómodo esperar a que otros hagan algo. Pero ese es otro fallo, si todos esperamos por los demás, nada sucederá. Es al contrario. Hemos de tomar todos iniciativas. No caigas en eso de "como ya lo hacen todos si no lo hago yo no pasa nada". Háblalo con tus conocidos, seguro que algunos se interesan. Infórmate, muévete. Sé proactivo. España está llena de jóvenes que tienen la capacidad y la motivación para ello.
Y yo, desde mi blog, espero haberte dado ese impulso necesario.
Sé crítico.
Prólogo
Un prólogo (del griego πρόλογος prologos, de προ~, pro~ - delante~, y lógos, palabra, discurso), es situado al principio de una obra extensa, entre los documentos llamados preliminares, y sirve a un escritor para justificar el haberla compuesto y al lector para orientarse en la lectura. (Extraído de Wikipedia).
He tenido la necesidad de crear este blog debido a mi mente inquieta. Cierto es que tengo otros blogs en los que narro mis aventuras y desventuras en diferentes situaciones de la vida, pero ciertamente pienso a diario en muchísimas cosas, que por no escribirlas luego se me olvidan. Y creo que puedo dar a conocer al mundo muchas de ellas.
Pongo esto en primer lugar para salvarme las espaldas, y yo, como tú, lector, y demás gente que nos rodea, soy humano. Aquí expresaré mis opiniones, que no quiere decir que sea ni lo correcto ni lo adecuado, pero es lo que quiero dar a conocer al mundo. Como todos no somos iguales, a veces podrían parecer ideas machistas, racistas, de una determinada ideología política o de cualquier otra cosa criticable. No las toméis a mal, siempre intentaré darlo a entender desde una perspectiva constructiva. No es mi intención ofender a nadie ni a nada, ni tampoco que se me tache de tal o cual; cada persona es un mundo y todo el mundo tiene derecho a expresar sus ideas. Ya somos mayorcitos y podemos discernir entre lo que es bueno y es malo, lo que está mal y bien. Como ya dije alguna vez anteriormente, si no te gusta la linea en la que va el blog, no entres; que a mi si no me gusta el caldo no entro a una página de recetas de caldo. Si queréis trollear, tenéis 20minutos o cualquier foro.
A partir de ahora voy a hablar claro. Voy a hablar de esas cosas que todo el mundo sabe pero que nadie dice. Hablaré sobre lo que a mi parecer está mal, lo que es hipocresía, hablaré sobre mis ideas filosóficas y meta filosóficas, de religión, y aviso para quien no pueda soportar una perspectiva distinta de la suya. Hablaré de todo lo podrido que está este mundo. Hablaré y hablaré. Confío que en algún rincón de vuestras mentes, quede alguna frase que te hagan recapacitar o pensar de nuevo aquello que tenías olvidado.
Y esto va para largo, ya que cada vez que meo, pienso.
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